482. ¡Jódete Fran, jódete!

without comments

Mañana por la mañana, cuando te estés lavando la cara unos minutos antes de salir corriendo a coger el tren que te lleva al trabajo, quiero que te mires en el espejo, quiero que te mires a los ojos y te digas “¡Jódete! ¡Que le jodan a tus esperanzas y a tus sueños! ¡Jódete Fran, porque nunca vas a ser nada de lo que siempre has soñado!”

Quiero que recuerdes que cuando salgas ahí afuera, unos cuantos conformistas y estancados te dirán que no hay que ser cobarde y hay que luchar por los sueños, mientras otros tantos, no menos, que ni siquiera saben de ti cuál es tu apellido, te reprochan que tú una vez hiciste lo que ellos siempre han soñado porque te lo pudiste permitir, y se lamentan de no tener la suerte que tienes tú.

Mírate a los ojos y di “¡Jódete Fran, jódete!”

Written by fvalenciano

May 16th, 2012 at 5:43 pm

Posted in Abstract,ELOVEE

481. Muay Thai en el Cerdanyola Fight Club

with 4 comments

Carlos Calderón, amigo y entrenador de Muay Thai en el gimnasio Cerdanyola Fight Club, me agarró del pescuezo y me “invitó” más o menos educadamente a hacer un video de una de las clases que imparte lunes y martes. Vale, no fue así exactamente… vino a comer karaage a casa gritando “mata karaage!” y “no karaage no life”, y mientras me daba puñetazos en las costillas, pensó que sería buena idea hacer un video de los chavales entrenando que, cierto es, le ponen ganas y empeño aunque a algunos se les de mejor que a otros.

Así que un día llevé la cámara y grabé lo que pude… Creo que el último vídeo que había hecho para alguien había sido el de la ceremonia del té de Oskar, y de eso ya ha pasado demasiaaado. Ahora vuelvo a ver este イク茶 y sólo veo errores, fallos, cosas que no me gustan… pero también un montón de sentimientos y buenos recuerdos. Ojalá pudiera volverlo a grabar con otra mejor cámara, con los conocimientos que tengo ahora y con las ganas de crear que me quedan. Pero bueno, el aprendizaje se compone también de práctica y hace tres años, cuando Oskar me invitó a asistir a su ceremonia del té yo estaba empezando a sentir cosquillitas por lo de hacer vídeos. Hoy estoy seguro de que no pondría en un portafolio de trabajos personales lo que edité para él. Tanto como que que seguiré contando a más personas lo bien que me lo pasé aquella tarde degustando un té verde e intercambiando sonrisas.

Después de eso… la verdad es que he tenido la suerte de tener compañeros de oficina que me han enseñado mucho. Me he visto obligado a practicar y aprender más sobre software de edición y postproducción… He trabajado como ayudante de foquista en cortometrajes que han recibido premios y se han pasado por festivales de renombre… y unas cuantas cosas más que me han hecho dudar de si era un nuevo camino a explorar laboralmente…

El miedo a no hacer algo de nivel o no estar a la altura de lo que toca me hace tomarme las cosas con calma. A veces miro y remiro lo hecho y de un día a otro ya no me gusta, o pienso que lo puedo hacer mejor… por eso muchas veces paro un trabajo un tiempo… porque a cada paso que doy, pienso que no es suficiente.

El vídeo de la clase de Muay Thau fue otro de esos sin storyboard. Cosa que odio. Me he acostumbrado a ver qué voy a grabar, pensar las tomas que quiero hacer y prepararlo para que quede como yo quiero… pero cuando hay tanta gente esperándote, como es el caso de una clase, es demasiado difícil marcar el ritmo. Carlos Calderón me dio unas cuantas tomas: de manoplas, de sombras, de calentamiento, de asaltos, de saco, combinaciones… y luego en casa, mirándolas una y otra vez, decidí qué quería montar. La primera idea era reflejar que en las clases hay gente de todos los niveles y que no todo el mundo es joven fuerte y está preparadísimo. Quería poder hacer que salieran todos un poco y que alguien ajeno a este deporte, pero con un poco de curiosidad, pudiera pensar que él o ella también puede practicarlo y sentirse motivado a ello.

Bueno, el caso es que me puse poco a poco a montar y la cosa no me disgusta incluso después de haberla visto unas cuantas veces. Llamé a mi colega Juan Profundo para que se encargase del sonido, tanto de la música como de ecualizar el audio original de sala para que sonase como es debido… y el resultado es este:

Written by fvalenciano

May 8th, 2012 at 5:35 pm

480. Promesas

without comments

Lamentablemente no he tenido la suerte de ver el monte Fuji más que en fotos. He pasado en shinkansen por zonas donde es visible pero nunca presté atención… y una vez hice una excursión para verlo cuando era estudiante en Tokio y no fue posible llevarlo a cabo por la espesa niebla. Nunca lo he visto, no sé qué tipo de montaña es.

Hace relativamente poco, encontraron un bulto en la cara de mi abuela, cerca de la oreja. Resultó ser un tumor maligno y dentro de menos de seis horas y media le operarán. El médico dice que la misma operación en un paciente joven, tiene un 60% de éxito y dado que la cosa es delicada y seria, la dormirán por completo.

Anteriormente le han operado en la cara por el cáncer de piel que padece, pero nunca le han aplicado anestesia general y eso la asusta mucho. Tiene miedo a no despertarse. ¿Y quién no lo tendría, no?. Problemas de azúcar, corazón y demases hacen que la cosa sea más delicada de lo que nos gustaría… hasta nietas que no la han ido a visitar en diez años lo han hecho en las últimas veinticuatro horas…

Yo, he hablado con mi madre, porque yo sé que ella me escucha, y le he prometido que, si la abuela sale de ésta (que seguro que saldrá aunque haya quien, posiblemente se reconocerá más realista, intuya lo contrario), voy a subir el monte Fuji dos veces lo más consecutivas posible y descalzo.

Sí, sé que habrá quien me hable de materia, de la vida y la muerte, de la razón de vivir… pero ya deberíais saber que yo me muevo por química y distancias… y, en serio, aunque haya quien piense que es una tontería… no lo hago por ninguno de vosotros.

También habrá el que se pregunte por qué escribo cosas así de personales… si es para dar pena… La verdad es que me gustaría que esto no lo leyeran unas cuantas personas… pero a veces necesitas contarle las cosas a muchas personas aunque no sepas por qué razón… no sé dónde leí una vez “el amor no es amor si no lo saben tres”…

Written by fvalenciano

May 3rd, 2012 at 4:12 pm

Posted in Abstract,ELOVEE

479. Amigos

with 4 comments

Separados del grupo, el tren se detuvo en Kamata y bajamos en silencio con dirección al bulevar donde estaba el restaurante y donde habíamos estado poco antes.

Nervioso, intentaba construir frases en japonés dentro de mi cabeza, convencido de que mi dominio del idioma aun era el suficiente como para poner en orden todo eso y escupirlo por la boca. En menos de cinco minutos y casi sin prestar atención a lo que pasaba a mi alrededor, estaba delante de la puerta que tenía la mitad de las luces apagadas y se podían ver en el interior las cosas recogidas. Parado. Parados. Esperando a dar el paso y que ésta se abriera, se abrió antes de que yo me moviese dejando salir a mi amigo. “Furanshisuko!” dijo. “Kōji, he venido a decirte adiós”. Se acercó y me abrazó fuerte. Le pedí disculpas por no haber podido ir antes y más veces en mis cortas y ajetreadas vacaciones y él me dio las gracias por haber vuelto al menos una noche a su restaurante.

Entonces me di cuenta de que mi japonés ya no era japonés y mi cabeza estaba demasiado ocupada calmando a mi corazón y sujetando mis lágrimas, así que pedí ayuda a la persona que me acompañó el día que descubrí tan fantástico amigo. Dije “dile que, de todos los sitios en los que he estado del mundo, en ninguno estoy más a gusto que en su restaurante”. Kōji sonrió cuando se lo dijeron en japonés, agradeció inclinándose hacia mi repetidas veces y me volvió a abrazar fuerte. Dije “dile que guardo las dos bandanas que me dio, y que su cuadro es lo único que cuelga en las paredes de mi habitación”. “Eeeeh, ¡pero si no era tan bueno!. Tienes que volver a venir, ¿eh?” contestó mi amigo. “¡Por supuesto, no importa cuánto tiempo pase, cada vez que venga a Japón vendré a verte!” dije en japonés.

Le pedí que quería hacerme una foto con él en la puerta del restaurante, a lo que asintió rotundamente. Volvió a encender las luces de la entrada. Se colocó a mi lado. Me puso la mano en el hombro y ambos sonreímos a la cámara.

De pie en la puerta, la conversación a tres voces continuaba. “Dile que nunca he encontrado una persona como él”. “¡Pues claro que no! ¡Eso Kōji ya lo sabe!”. Mi amigo respondió “japoneses, rusos, chinos, americanos, italianos, coreanos… Todos tenemos diferentes idiomas y no nos podemos entender unos a otros, pero lo que siente el corazón es ajeno a los idiomas y a veces se pueden expresar y entender esos sentimientos por encima de las palabras. Te tengo mucho aprecio y no te lo puedo expresar con mis palabras, pero sí con mi corazón”. Mi traductora ponía su mano en mi hombro y me decía “nakanaide ne, nakanaide”. Me acerqué para abrazarle con todas mis fuerzas para sentir que él hacía lo mismo y cabizbajo me aparté. “¡Hasta la próxima Fran!”. “Sí, hasta la próxima Kōji”.

“Vamos” dije. Y sin girarme caminé unos pasos por delante y en silencio el camino de vuelta.

Written by fvalenciano

March 28th, 2012 at 6:35 pm

Posted in Abstract,ELOVEE

478. Vuelvo en verano

with 3 comments

… eso dije. Y no fue así. No porque yo no quisiese, pero no fue así. Unos pocos muy buenos amigos que había hecho en cuestión de meses se quedaban atrás mientras yo agarraba mis cosas más confundido que triste, y me montaba en un avión con la mente en blanco y sin saber qué sería lo siguiente.

De eso no ha pasado mucho tiempo, pero demasiado. He llorado. Reído. Discutido de todas las formas posibles. Luchado. Follado. Hecho el amor. Visto mundo. Crecido. Perdido peso. Redescubierto a mi persona. Me he intentado reinventar. Aprendido. Perdido muchísimo. Y también ganado no menos. He estado encerrado en una habitación en lo más abajo que podía estar. O pedaleando solo y sin dinero en bici por Barcelona en lo más alto, pensando que ninguno de vosotros será nunca tan rico como lo soy yo. He conocido muy bien a personas que no olvidaré (o eso espero). He pedido ayuda a mi manera… y luego no he dejado que me ayuden.

Como aquel que dijo que todo se repite, esta mañana de madrugada cogían el avión y volvían a sus casas unas personas que seguramente aún sigan llorando por lo que dejan atrás. Diez años más jóvenes de lo que yo lo era, pero con la misma hambre por descubrir y agarrarse a las cosas. Soy yo uno de los que se quedan en tierra escuchándolas decir que volverán pronto y, aunque sé que lo dicen de corazón y porque realmente lo piensan y desean más que nada en el mundo… no ocurrirá.

Written by fvalenciano

January 29th, 2012 at 9:22 am

Posted in ELOVEE,Nostaljack

477. Agradecido

with 3 comments

“Es de bien nacido ser agradecido” dice el refrán y mi abuela se pone más contenta cuando digo “gracias”, que cuando digo “me cago en la puta”… o “te reviento la puta cabeza hijo de la gran puta” (pregúntale a mi hermana, con lo bien que hablo yo…)

Y tanto es así, que aunque tenga ocho borradores para entradas en el blog, dos o tres más en el iPad y pocas ganas de escribir o sentarme al ordenador, no podía dejar de compartir mi agradecimiento a las personas (por lo menos tres) que han devuelto las provisiones a esta destartalada casa y acentuado la sonrisa en mi estómago.

Por el udon de Gotou (que no te engañen, de verdad es el mejor), las algas aji nori, el furikake con sabor a sukiyaki, el sésamo tostado, el sésamo en polvo, las mascarillas de relax para los ojos, el miyako kombu, la cantidad de tes (que no pienso probar ninguno), los calcetines de pelo de ese que no quieres dejar de tocar, las galletas senbei, los sobres de salsa tarako para pasta (guardo como el gran tesoro que son los que me quedan –que son pocos– de la visita de mi amigo Ikusuki y aunque hay alguno al que la fecha de caducidad le venció hace un par de semanas… ahora que vuelvo a tener provisiones, los que trajo el señor Toscano los gastaremos muy pronto y felices), ¿por dónde iba? … las cremas coreanas para cuidados de la piel, medicinas, sobres de dashi, zapatillas, periódicos y especialmente por esos seis pequeños kimonos hechos todos a mano, y todos con cortes y tejidos diferentes.

Gracias otra vez.

Written by fvalenciano

January 24th, 2012 at 1:20 pm

Posted in Food,Nihon