482. ¡Jódete Fran, jódete!

Mañana por la mañana, cuando te estés lavando la cara unos minutos antes de salir corriendo a coger el tren que te lleva al trabajo, quiero que te mires en el espejo, quiero que te mires a los ojos y te digas “¡Jódete! ¡Que le jodan a tus esperanzas y a tus sueños! ¡Jódete Fran, porque nunca vas a ser nada de lo que siempre has soñado!”
Quiero que recuerdes que cuando salgas ahí afuera, unos cuantos conformistas y estancados te dirán que no hay que ser cobarde y hay que luchar por los sueños, mientras otros tantos, no menos, que ni siquiera saben de ti cuál es tu apellido, te reprochan que tú una vez hiciste lo que ellos siempre han soñado porque te lo pudiste permitir, y se lamentan de no tener la suerte que tienes tú.
Mírate a los ojos y di “¡Jódete Fran, jódete!”




