449. La señora Tanaka
Enfundado en mi camisa blanca y americana, vi como la puerta de la segunda planta se abría y tras ella entraba la señora Tanaka acompañada. Sabía que venía a hablar conmigo. Sabía qué me venía a decir. Aun así, no pude evitar empezar a sudar, tensar la espalda, el cuello y ponerme nervioso…
“Fran san, nos sentamos allí y hablamos”. No, eso es lo que hubiese preferido responder… pero evidentemente afirmé “いいよ”. Estaba contento por haberle tratado siempre de forma jocosa y con respeto a la vez que usaba un vocabulario menos formal adrede y aunque estaba delante de la situación más seria hasta la fecha, no quise perder mi informalidad formal. Dejé mi bolígrafo rojo sobre los papeles en los que trabajaba y me levanté para acompañarles a la mesa de al lado. Esperé a que se sentaran e hice lo mismo frente a ellas. La señora Tanaka siempre me había parecido la más fría e impredecible de las personas con las que había tratado dentro de ese edificio con tantas plantas y, de repente, me hizo apretar los dientes con fuerza.
Alcé la vista para mirarlas a la cara por primera vez ese día. “Fran san, estamos muy contentos contigo” empezó a decir mientras sus ojos se humedecían. “Debido a la crisis en la que todos nos encontramos, no hay trabajo, si hubieras llegado hace un año te hubiéramos contratado, pero ahora…” La señora Tanaka estaba llorando… “No se preocupe por favor” respondí, “ya sabía que no hay trabajo suficiente y por no crear una situación como esta, había pensado no preguntar si cabía la posibilidad de ampliar mi contrato”. Se sorprendió, me dio las gracias y me ofreció toda la ayuda que necesitara durante el tiempo que me quedaba (ayuda con el idioma, días libres, absoluta flexibilidad en el horario, referencias…) Insistí en que no quería días libres y que quería trabajar hasta el último minuto si me lo permitía. Y así fue.
El momento llegó. Recogí mis cosas y volví a casa. Me senté delante del ordenador y empecé un correo “Sra. Tanaka san, quiero darle las gracias por cómo me ha tratado durante todos meses. Siento haberme ido hoy sin despedirme, pero no sé decir adiós. Espero no haberla ofendido y si lo he hecho le pido perdón de corazón. Gracias”
Hablé de las lágrimas de aquel día con diferentes personas y algunos españoles apuntaban directamente a “lágrimas de cocodrilo” a una farsa… pero sólo yo estuve sentado delante de la señora Tanaka.

| Print article | This entry was posted by fvalenciano on 7 January, 2010 at 17:28, and is filed under Abstract, ELOVEE, Nihon. Follow any responses to this post through RSS 2.0. You can leave a response or trackback from your own site. |

about 8 months ago
Pues yo todavía no sé llorar sin querer, así que si se parece un poco a mi la señora 田中, seguro que tenían mucho de verdad.
Me ha gustado tu manera de despedirte sin despedirte, aunque me queda la pregunta de si te contestó a ese correo…
Un abrazo, señor!
Oskar
about 8 months ago
A mí también me gusta tu manera de despedirte sin despedirte, tu manera de animar sin estar, tu manera de estar sin saber que habías estado … ´
Enhorabuena por el dominio.
Besos** Aniki :)
about 8 months ago
Ya me tienes aquí enganchado. ¡Ánimo con esta nueva etapa! Un abrazo!
about 8 months ago
Perdón por el gili-quote que hago pero desde que llegué tengo la sensación de que se me ha olvidado el uso correcto de algunas preposiciones y de ciertas palabras… ¿Te pasó igual a ti a la vuelta?
about 8 months ago
Efectivamente, solo tu estuviste delante y eres el mas capacitado para saber lo que pasó ese día, no siempre que se piensa mal se acierta.
De todos modos, eso es lo que hay, y nosotros seguimos hacia delante.
about 7 months ago
Tosca:
La señora Tanaka no se parecía a ti… tenía más tetas :D
Respondió, respondió al correo.
Un abrazo!
nora (una japonesa en Japón):
¡Gracias!
No tengo mucho que contar… pero te lo cuento por mail, ¿vale?
Un besazo.
Miguel:
A mi lo que me pasa es que me he acostumbrado a enfadarme en inglés (porque sé decir muchos más disparates y deprisa que en japonés) o a decir ciertas expresiones cortas en japonés…
Espero que sigas compartiendo tus experiencias por estas tierras en algún sitio.
Te sigo debiendo un correo.
Un abrazo.
Marcos:
Cierto, estoy completamente de acuerdo…
Un abrazo, amigo.
Gracias por los comentarios.
about 7 months ago
No pienso que las lágrimas de la señora Tanaka no fueran verdaderas. No hace falta que te diga la de tonterías que se dicen por algunos blogs sobre la falta de sensibilidad de los japoneses, pero lo que digo: son tonterias, porque, como todos, tienen sentimientos al ser humanos.
Y dicho ésto, veo lo mucho que le dolió el no poder continuar contigo en la empresa, y lo veo porque a mi tamboén me dolió mucho el no poder llegar a tiempo a Japñón para conocerte personalmente.
Besos**
about 7 months ago
Japñón -> Japón
No me inventé un nuevo país… ;)
about 7 months ago
Nuria:
No, no, no…
Los japoneses son para los humanos como los ornitorrincos para los animales… algo raro que nadie sabe de dónde han salido, pero son graciosos… a ratos.
En fin, los nipones no son santos ni demonios y son santos y demonios a la vez, como lo somos todos (unos más que otros)…
Nos conoceremos y comeremos ramen, siempre me entra hambre después de mantener relaciones sexuales… ¬_¬
Un besote.
about 7 months ago
Jajajajajaja !!! Vete a la porra !!!
Lo del ramen queda pendiente, eso si. Y vendría con Hideo, por si las moscas, que miedo me das ;)
about 7 months ago
Nuria:
Saboría… ^_^
about 7 months ago
Muy buen cambio al Blog y muy ben post, yo entiendo lo que dices, a mi me paso algo parecido, aunque yo si tenia visa y cero problemas para buscar trabajo aquí en JPN, entre a un lugar que a los meses se fue a pique y pa fuera, aunque la intención era estar ay mucho tiempo la vida nos pone estas pruebas en las que solo nos queda ver al frente y seguir