501. KOKU Kitchen, ramen en Barcelona

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Hace unos días ya, leí en la web de comerjapones.com que se había abierto un nuevo restaurante de ramen en Barcelona, y aunque soy de los que piensan que aún faltan años para poder degustar un buen bol de esta sopa japonesa en la ciudad condal, y como parecía que la cosa iba en serio, decidimos darle una oportunidad.

El que escribe es un simple aficionado con un año y medio viviendo en Tokio, mucha curiosidad, bastante más apetito, unos cuantos libros, una traductora profesional y un rss lleno de experiencias de gente con muchos más conocimientos.

Así pues, con Stan Smith nuevas, pusimos rumbo a Koku Kitchen para ponerlo a prueba. Una prueba que… no esperábamos que aprobara y es que no por estar en tierras catalanas le íbamos a poner un examen más fácil que el que le hemos puesto a los que nos han dado caldo en Japón. No señor.

Leyendo las críticas de Tripadvisor podríamos haber salivado por el camino, pero esta pareja hace tiempo ya que no se cree las opiniones que escribe la mayoría de gente en esta página web. Coincidimos en que muchas personas se dejan engatusar por un local de luces tenues y decoración bonita, mientras otros no menos, no han probado nunca un bibimbap o una sopa pho verdad, para poder decir que lo que se está comiendo es auténtico o el mejor de tal ciudad.

Koku Kitchen es un sitio muy chulo. Pero nosotros no nos comemos el local y además, no nos importa hartarnos de deliciosa comida en sitios feos. O incluso en la calle… Por eso, se agradece que el restaurante esté decorado con buen gusto, pero no nos importa tanto. Los tres dueños irlandeses también nos parecieron encantadores, nos trataron de maravilla, y no nos importaría lo más mínimo que fueran nuestros amigos… pero tampoco nos los comimos a ellos, por eso el examen se lo pusimos al ramen, y por eso yo quería hablar de RAMEN.

El de miso de Koku Kitchen luce así.

miso ramen koku kitchen

Y ahora os dejo mi opinión por si alguien más que lo haya probado quiere dar la suya o incluso decir que no tengo ni idea. Recuerden que no hago concesiones por estar en suelo no japonés:

Llegamos pronto y no había ningún otro cliente, las cuatro personas que allí trabajaban tuvieron todo el tiempo del mundo (razonable) para hacer el mejor trabajo posible.

El producto es resultón en una foto y decir que este ramen está malo sería injusto, pero vayamos por partes:

El primer error es, sin duda, que la sopa no está MUY caliente. El caldo tiene que estar caliente de verdad. El que nosotros comimos ni siquiera humeaba. Si reservo la carne dentro del caldo, cuando vaya a comerla más tarde, espero que el caldo hirviendo haya hecho lo propio para que ésta se deshaga en mi boca. El caldo en Koku Kitchen estaba tibio. Bastante mal.

El caldo: La sopa tiene un caldo flojo, demasiado ligero de sabor y nosotros coincidimos en que necesita más fuerza, punch o rock & roll como se dice ahora.

La carne: El chashu estaba un poco duro, eso no sería problema si al sumergirlo unos minutos en el caldo cambiara, pero no fue así. En ocasiones el chashu se sirve a temperatura ambiente sobre la sopa y al entrar en contacto con el líquido se ablanda. El de Koku Kitchen, después de un rato en remojo aún era un poco gomoso y no se deshacía.

El huevo: El huevo hanjuku fue lo mejor del bol de ramen. Muy bien.

Los fideos: Los fideos, claro, ya sabía que era lo más difícil y en este caso eran lo peor del bol. Que sean caseros no quiere decir que sean buenos. Y ojo, los fideos del ramen de Koku Kitchen no estaban malos, pero no tenían la elasticidad que se espera de unos fideos de ramen. Parecían más soba, fáciles de romper y que no tienen tanto brillo o resbalan igual entre los labios al sorber. En otras palabras, los fideos  no son malos, pero no son fideos de ramen. Aun sin kansui, se pueden hacer mejor.

Koku Kitchen view

Conclusión: El ramen de Koku Kitchen suspende nuestro examen, pero nos alegra que haya otro restaurante de este tipo en Barcelona. Aunque tiene mucho que mejorar, pensamos que está hecho con cariño y mejorará. No creo que repitamos por un tiempo, pero nos parece una opción para paladares menos experimentados o exigentes. Espero se replanteen el tema de los fideos… un cambio en la dirección correcta podría darle un buen empujón a este plato.

Por si alguien duda de lo que yo puedo saber sobre esta sopa, recuerden que me acompañaba una guapa chica japonesa con años de experiencia y con quien discutí largo y tendido de las virtudes y defectos de Koku Kitchen.

Si quieren maldecirnos u opinar…

Written by fvalenciano

July 20th, 2014 at 2:19 pm

500. Por qué no deberías sonreír en la foto de tu currículum

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Nunca he entendido la norma de poner una fotografía en el currículum. Además de para prejuzgar a una persona que no conoces, ¿tiene otra función?.

Situada en la parte más importante de tu historial, arriba, al principio, justo por encima incluso de tu nombre, no olvidemos que por lo que una empresa supuestamente te va a contratar no es por lo guapo que eres, o el buen feeling que les transmites, sino por tus estudios, conocimientos o experiencia laboral en el cargo que tienen vacante. Todo eso que está por debajo de tu cara en esa ficha, vaya.

Así pues, y teniendo en cuenta que hablamos normalmente de una foto de retrato en la que no se suele ver mucho de tu físico ni de tu estilo o buen gusto para vestir, la fotografía del currículum me sigue pareciendo innecesaria.

¿Tanto importa, quizá, el color de piel del trabajador? ¿La cantidad de pelo que tiene o cómo se lo peina? ¿Si es macho o hembra? (ya que con algunos nombres puede ser más difícil adivinarlo…) ¿o el acné que gasta?

Y sí, habrá quien me diga que la imagen es importante, que nadie quiere le atienda un andrajoso o tener un compañero maloliente, incluso que hay gente que no quiere encontrarse a un negro detrás del mostrador (a mi me lo dijeron –pero sí, por suerte no es lo normal–). Vale, puede que algunas de estas cosas sean ciertas, pero yo tampoco he conocido al jefe o persona de recursos humanos que vistiera de Galliano o le pararan por la calle para hacerse fotos con él… Es más, algunos no eran buenos ni como jefes, función por la cual supuestamente les habían elegido.

A lo que me refiero con esto es que, haciendo un repaso por las fotos de currículum o perfiles profesionales de LinkedIn (la red social más laboral aunque hayan individuos que se emperren en hacer de ella un reflejo de su blog de mierda), te puedes encontrar con gente que viste camisa y corbata con la que has trabajado más de tres años y nunca jamás les has visto vestir así de elegantes. ¿Para qué se han hecho la foto con ese disfraz? Quiero decir, si de vez en cuando te pones traje, vale, lo entiendo, si se lo pediste a tu primo para hacerte la foto (como yo para ir a aquella boda), ¿para qué te haces la foto con una ropa que tu no usas nunca? Vamos, que para el caso es igual de elegante un traje de torero o uno de bailarina…
Si sigues buscando un poco más, y sin mucho esfuerzo, te encontrarás a los que tienen una foto de perfil perfectamente afeitados y peinados cual niño el día de su comunión. Como el treintañero guarro al que le ha dejado su mujer y se acicala en busca de su segunda juventud preguntándose si ya es muy viejo para ir a las discotecas que iba cuando tenía quince años menos. Vuelta a lo mismo, meses y meses trabajando con ellos y no sólo no los has visto afeitados o peinados, incluso dudas de que se hayan lavado los dientes algún día que no fuera la noche antes de ir al dentista.
Más, mis favoritos: los que sonríen como si estuvieran la suerte de tener a Bill Murray como hermano siamés. Esos personajes con la sonrisa sostenida de oreja a oreja (algunos con conocimientos de Photoshop hasta se han blanqueado los dientes) que ves y piensas “hostia, qué tío más majo” después lees la cantidad de experiencia y conocimientos que tienen y no te cabe duda de que trabajar con alguien así al lado, debe ser divertido a la par que te debes hartar de aprender y compartir sabiduría. Pues no, años sentados juntos, en la misma sala, en la misma mesa, el mismo grupo… casi en la misma silla, y te das cuenta de que “Don Sonrisa” moja las magdalenas del desayuno en vinagre. Que el tío no se rie ni aunque le hagas cosquillas. Ni el día de cobro. Ni aunque le hagas cosquillas el día de cobro… que no, oye, que no. A algunos incluso les joden, los que no están amargados como ellos.

Por eso, aunque me gustaría, no os puedo invitar a que dejéis de poner fotos presidiendo vuestro currículum vitae, además, el mío también tiene una desfasada y de cuando era joven e ingenuo cual portada de disco de Michael Jackson o Raphael, pero por favor, no os vistáis con el traje de la boda. No. No os afeitéis, si tenéis una barba un poco descuidada no quiere decir que trabajéis menos, en serio.

Y lo más importante: no sonriáis. No sonriáis en la foto del currículum. Sonreíd en el trabajo.

gorilla

Written by fvalenciano

April 14th, 2014 at 5:49 pm

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499. La caja llena de comida auténtica japonesa

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No hay mejor pareja que la que forman un adicto a las pequeñas compras por el placer de ver a otros alegres, y una persona que disfruta de esos pequeños (o no tanto) detalles. Es así como el “os enviaré una caja”, y aunque dijéramos “nada” a la pregunta de “¿qué más queréis?”, se convirtió en la aventura de “la caja llena de comida auténtica japonesa” (de casi quince kilos) por llegar a casa. Y no, ésta no ha sido fácil, pero revolcándonos desnudos en el contenido para fundirnos con él, ya no somos capaces de recordar que hace no tantas horas, no sabíamos si nos rebozaríamos en nuestros omiyages o solamente entre nosotros (que oye, tampoco está nada mal).

Y cuando me disponía a hacer la típica foto del contenido justo antes de quitarme la ropa para sentirlo con todo mi cuerpo, me he dicho “¿por qué no?” y he pensado que sería mucho más divertido hacer muchas fotos para que se viera todo con detalle a la par que analizaba embalajes en busca de posibles elementos que me pudieran lastimar o marcar mi delicada piel aterciopelada.

Así que, los que esperen algo más de esta entrada que un montón de fotos que rezan “mira lo que tengo y tú no”, ya habrán leído unas cuantas tonterías en estos dos párrafos y pueden pasar a su segundo blog favorito porque esta entrada no es si no una publicación para presumir. Bueno, no tanto para presumir, como sí para compartir nuestra alegría. Y seguro que ya saben que la alegría compartida vale por dos (y la alegría compartida para dar envidia ya ni os cuento).

Entonces, vamos a ver qué tenía “la caja llena de auténtica comida japonesa”, perdone que me ría de alguno, pero cuando leo la expresión “auténtica comida japonesa” hablando de algunos restaurantes a los que he tenido la desgracia de acudir, no tengo por menos que soltar una carcajada. Que digo yo: ¿qué es y que no auténtico? y… ¿si fuera fusión o de autor tendría menos valor? Es que no tengo ni idea, seguramente para muchos de los que no me leen, la auténtica comida japonesa mala, es mucho mejor que la buena comida en general.

Y dicho esto, los que quieran pueden seguir leyendo lo poco que queda y aprender conmigo (porque hoy he aprendido unas cuantas cosas), y el resto puede seguir haciéndole fotos a su sushi mayonesero para compartirlo en las redes sociales. Pasen y vean.

_MG_7785Ochazuke y ramen instantáneo

_MG_7786Karamucho (de karai = picante, y mucho = mucho)

_MG_7792 Hakata ramen instantáneo

_MG_7791 Pez volador deshidratado

_MG_7790 Nyumen instantáneo

_MG_7789 Sopa de wan tan instantánea y harusame

_MG_7788 Udon, soba y el clásico ramen de pollo instantáneo

_MG_7787 Curry japonés

_MG_7793 Houjicha

_MG_7810 Caldo de udon instantaneo y ensalada de algas deshidratada

_MG_7809 Estás noticias hay que leerlas en el diario aunque hayan pasado semanas

_MG_7808 Cosas dulces: chocolate y fotos

_MG_7807 Caldo para mizutaki (nabe de pollo) y sésamo tostado

_MG_7806Salsa para Gapao tailandés y preparado para okonomiyaki

_MG_7805 Alga kombu salada y kinpira de gobou y zanahoria

_MG_7804 Yuzukoshō verde y rojo, ponzu, sumiso (salsa de miso con vinagre) y salsa de soja

_MG_7803 Kōji (arroz inoculado) y Ghassoul

_MG_7802 Sopas, de huevo, tofu, gobo, negi y miso

_MG_7801Cuenta conmigo: un, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete mochis

_MG_7800Tororo kombu y vieira deshidratada

_MG_7799 Oshiruko y kinako

_MG_7798 Mentaiko, tarako y chirimen zanshō

_MG_7797Furikake de katsuobushi y furikake de kombu (ambos naturales) y takana. ご飯のフレンド

_MG_7796Base para ochazuke (de fugu a la izquierda, de kombu en el centro) y dashi

_MG_7795 Kiriboshi daikon (nabo seco), calamar seco y sardina seca

_MG_7794Base para sopa china, dashi y alga nori con sabor

_MG_7813 Dos jerseys de Uniqlo

_MG_7814 ¿Un paraguas? Sí, yo tampoco lo entiendo

_MG_7812 Tarako ahumado

_MG_7811 Eihire (aleta de pez manta)

_MG_7815 Miso de Hita

_MG_7816 Ramen fresco de Ippudo

_MG_7817 …envasado, pero fresco (el mismo que se sirve en la cadena de restaurantes)

_MG_7818 “Dale las gracias a tu tía Mii”

_MG_7819 Cinco anguilas japonesas de Yanagawa

_MG_7820 Sí, a mi también me ha sabido a poco…

 

Written by fvalenciano

March 13th, 2014 at 5:21 pm

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498. David Aranda camino al ONE Fighting Championship

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Tras los desaparecidos Pride, que miles de fans acaparó por todo el mundo allá por los 90 y DREAM, que hizo lo propio unos cuantos años después, el ONE Fighting Championship es el evento de lucha más importante de toda Asia. Entre los luchadores reúne a gente de la talla del japonés Shinya Aoki (34-6-1), el brasileño Bibiano Fernandes (15-3), el americano Tim Sylva (31-10-1), y desde ya, al español David Aranda (9-0).

El próximo viernes día 6 de diciembre, Aranda se enfrentará al filipino Kevin Belingon (11-3) en un combate de tres asaltos de cinco minutos cada uno. Están permitido todo tipo de golpes cuando los luchadores se encuentren de pie, excepto en la parte trasera de la cabeza, garganta, ojos y testículos. Todo tipo de sumisión está permitida. Todo tipo de derribo, excepto los que conlleven un golpe en partes ilegales. Cuando uno de los luchadores o ambos estén en el suelo, están permitidos cualquier tipo de golpes (incluso rodillazos y patadas) en la cabeza o el cuerpo quedando excluidas las partes no legales. Está prohibido pisar la cabeza (no chitar), escupir, tirar del pelo, meter dedos en los ojos u orificios o agarrarse a la jaula.

Así pues os animo a apoyar no solo al profesor de MMA del gimnasio Cerdanyola Fight Club, además al primer español que ha llegado tan lejos en este deporte del que tan poca cultura tenemos por estas tierras pero que maneja grandes cantidades de aficionados fuera de nuestras tierras.

Os dejo con el video del combate de David Aranda contra Jukka Paananen.

Written by fvalenciano

December 3rd, 2013 at 6:49 am

497. Charlie BJJ Around the World

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… y se fue.

¿Os acordáis que dije que el Charlie iba a impartir un seminario en Dubái? Sí, hombre, ¡en el gimnasio Pride! Pues fue, y se ve que le gustó más que el karaage que se cena en mi casa y cuando volvió, hizo las maletas y ya no le volvimos a ver. Bueno sí, yo sí, en video. Antes de que se fuera vino a por karaage y curry, y acordamos que me fuera pasando vídeos que grabara para ir montando alguna cosilla de vez en cuando. Y dicho y hecho, a los pocos días ya tenía la carpeta de Dropbox más caliente que el culo de tu novia cuando yo le azotaba (porque ella me lo pedía, claro). Fuerte.

Y con los vídeos en mi ordenador y conversaciones con los que aquí se quedaron, me liaron para que los subtitulara, para que la gente se pudiera enterar. Cuando habla en inglés al castellano y lo mismo pero al revés. Si es que me meto en cada cosa… El caso es que me está gustando. Y ojo, esto no es un curso de idiomas, mi inglés de insuficiente en octavo de EGB no me da para hacer maravillas, y el inglés de falta de asistencia a clase de Carlos a veces no me lo pone fácil a la hora de subtitular. Pero tío, me deja hacer lo que quiera, me da tiempos… no me puedo quejar con el resultado para tener material sólo de una cámara Go Pro.

Y nada, abrí un canal de YouTube y publiqué el primer episodio corto (no si al final voy a tener que aprender cómo van las mierdas estas de internet y las redes sociales, yo que soy de esos diseñadores gráficos que quieren dejar el oficio y abrir un restaurante):

En los dos minutos de My Room Mate, Charlie presenta un poco el barrio y a su compañero de habitación. El chaval no sabía que a la cámara se le puede quitar la carcasa y tenía un sonido de mierda que intenté recuperar con éxito regulero. Además, el trasto estaba configurado para grabar a bastante menos calidad de lo que puede… así que tenemos un primer episodio con mal sonido, con no muy buena calidad… pero con un protagonista la mar de divertido el tío (y al que diga lo contrario lo estrangula).

Después vino el segundo episodio, míralo míralo:

¡Grandes mejoras! Charlie había conseguido quitarle la carcasa a la Go Pro pero aún no sabía como se podía configurar para grabar a más calidad. “Es hora de entrenar” lo titulé y enseña en tres minutos, su habitación y el camino al gimnasio Pride Fitness. Más divertido aún que el primero. A todo color. Y para esa ocasión lié a mi colega Giro para que me pasase música y no tener que improvisar yo con mi iPad. El resultado final es fresco, divertido y con un beat al final que me sigue pareciendo la hostia.

Y de ahí la gente empezó a presionarme. El Charlie por WhatsApp. Los colegas del gimnasio en el vestuario. Con los calzoncillos arriba. Coño, si hasta me cogió complejo de George Lucas por entregar el octavo capítulo de “La guerra de las galaxias” (¿los títulos en castellano no se capitulan, verdad? Y en inglés sí, ¿no?). Total, que los pocos que me conocen me preguntaban que cuándo iba a subir el tercero. ¡Pero si tiene cien reproducciones, cabrones, que subtitular toda esa mandanga con mi inglés y mi ordenador me cuesta horrores! Y publiqué el tercero… que se me antojaba un poco más aburrido porque se centraba en entrevistas a la gente:

Para que “El bumerán” fuera un poco más entretenido, le subí una primera versión “censurada” a Dropbox al Charlie para que me revisara y diera el visto bueno. Una versión sin el corte que lo ridiculizaba un poco para que fuera un poco más divertido… “Como está lejos no me puede pegar”, pensé, además, con todo lo que me ha pegado ya el tío… ¿no me voy a echar unas risas yo ahora? Y ahí quedó “El bumerán”.

Y para el cuarto episodio, bueno, dadme unos días…

Written by fvalenciano

November 21st, 2013 at 7:00 pm

496. Cómo no enviar un PDF

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A mis manos llega un PDF que debo utilizar en un trabajo que tengo entre manos. Vamos a ver cómo explico esto sin jugarme el puesto de trabajo y sin saltarme el contrato de confidencialidad verbal. El documento es un PDF de un anuncio que hay que insertar en una publicación. El anunciante es una empresa que factura miles de millones al año. Por ello, entiendo que puede hacer una pequeña inversión para que su imagen sea la correcta, no sólo con bonitos diseños, además con archivos dignos de tal marca (en el caso de que la susodicha sea una marca digna).

Bueno, pues al comprobar que las medidas, la sangre del documento y las tintas sean correctas, me encuentro con lo siguiente:

Captura de pantalla pdf

Al parecer, el que se ha encargado de diseñar esto, ha pensado que era buena idea incluir tres tintas planas más en su trabajo. Así pues, en la imprenta lanzarán las cuatro tintas de toda la vida para toda la publicación (cian, magenta, amarillo y negro) y tres tintas planas más para su diseño, por su cara bonita. Curiosamente, dos de los Pantone pertenecen a los logos de la empresa anunciante.

El diseñador, o quien sea que se deba dar por aludido, no leerá esta entrada nunca, seguro, pero si lo hiciera quizá pensaría que lo correcto sería imprimir esas tintas planas como tintas de proceso… y claro, no hay más narices, pero no, no es lo correcto. Lo correcto es que no se envíe un documento con tintas planas a una publicación que no las incluye. Lo correcto es que una empresa tenga sus logotipos en tintas planas, CMYK y RGB (como mínimo) y utilice el correspondiente en el momento adecuado. No puede ser una impresora la que se encargue de hacer la conversión de tu naranja. Tiene que ser el diseñador del logotipo, la empresa… quien corresponda el que decida cuál es su naranja como tinta plana, el equivalente en CMYK y lo mismo para pantallas en RGB.

Y digo esto porque una vez impreso, estas son las típicas personas que cuando lo tienen en sus manos dicen “el naranja no ha salido bien, parece marrón”, “el lila ha salido más oscuro”. Amigo, si tú hubieras hecho bien tu trabajo desde el principio, seguramente estas cosas no hubieran pasado.

Ser diseñador no es sólo hacer diseños bonitos.

Written by fvalenciano

October 9th, 2013 at 5:57 am

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